En Verano, los espacios exteriores están demasiados expuestos a unas altas temperaturas achicharrantes.

A éstas alturas, en estos meses tan calurosos y importantes para nosotros, nos encontramos con los músculos posiblemente más flácidos a causa del calor. Así que, ¿quién nos dice que las plantas de nuestros jardines no se vayan a sentir de la misma forma? Flácidas, con ganas de beber mucha agua por su sequedad y tostadas por el Sol.

Al igual que nosotros los seres humanos, las plantas tienen que tener cuidado con el Sol. Es cierto que ellas no se pueden poner bronceador como nosotros, pero, sí que hay varias formas para conseguir que nuestro jardín no lo pase demasiado mal debajo del Sol después de todo.

Como seguramente ya estés pensando en tus vacaciones, yo te tengo que recordar que, antes de irte debes de preocuparte por tu jardín principalmente. Sé que lo más posible es que tengas la cabeza en una nube y te cueste recordar éstas pequeñeces, hasta que, una vez llegas al destino que seleccionaste para tomar tus vacaciones, te das cuenta de que olvidaste de cuidar y mimar a tu jardín.

Pues bien, yo te lo recuerdo. Y de paso, te indico que antes de irte tienes que regar a gran escala; no puedes dejar de hacerlo. Lo más recomendable es que riegues las plantas en las horas que son más frescas durante el día. Por ejemplo, la primera hora de la mañana o la última hora de la tarde. Así, de esta manera lo que conseguirás es asegurarte un buen trecho de posibles temperaturas más bajas, de manera que las plantas no se terminarían secando casi que al instante. Cuánto más calor haga, más tienes que aumentar todos los riegos. Tienes que estar muy pendiente de eso.

Por lo que, si esto te parece demasiado trabajo, lo más práctico que deberías garantizarte es el de tener plantas artificiales.